A los listeros y a los liberacionistas
4 diciembre, 2009 Publicado en OpiniónLlegó la hora definitiva de cerrar filas y ponernos a trabajar, todas y todos los liberacionistas, por LAURA y por el Partido Liberación Nacional.
Es hora de dejar atrás todas las diferencias y es hora de ubicarse en la trinchera y asumir responsabilidades para hacer a LAURA Presidenta de la República y cumplir así un viejo sueño que está en la raíz del pensamiento liberacionista: la igualdad plena de hombres y mujeres y que una mujer asuma el máximo liderazgo político en Costa Rica.
Quien conoce y ha vivido la historia del Partido Liberación Nacional sabe que este no es un movimiento político fácil y que llegar a la cima del liderazgo es una tarea compleja y ardua. LAURA lo logró y es la Candidata de todas y todos los liberacionistas, sin excepción.
Recuerdo ahora, para poner en perspectiva nuestra historia partidaria, el famoso discurso de Luis Alberto Monge sobre el excesivo poder de don Pepe, don Chico y Daniel y sus diferentes formas de entender lo que era y representaba el Partido Liberación Nacional. Recuerdo, igualmente, la lucha de Oscar Arias en su primera campaña por llegar “sin muletas” a la cima y pienso en Carlos Manuel Castillo, cuya derrota interna, privó al país y al Partido Liberación Nacional de que uno de sus más brillantes dirigentes llegara a la Presidencia de la República. Pienso, también, en las luchas sin cuartel de Fuerza Verde para concretar que, igualmente, otro de nuestros excepcionales dirigentes como Alfonso Carro, llegara a la Candidatura Presidencial.
Las diferencias internas han sido parte de nuestra historia y explican, en gran medida, por qué dentro de una visión compartida del país que queremos los social demócratas, el Partido Liberación Nacional no ha dejado de ser el instrumento del pueblo costarricense para alcanzar los objetivos de la histórica Proclama de Santa María de Dota, cuando nuestros Padres Fundadores definieron el norte de una lucha sin fin por el pueblo y por Costa Rica.
Ese largo camino de luchas, desde la lejana y épica Guerra Civil de 1948 hasta nuestros días, no solo se ha nutrido de coincidencias, sino también de complejas y difíciles diferencias y por eso estamos vivos como partido político ideológico y permanente, a pesar de las crisis internas y a pesar del empeño de siempre de nuestros adversarios, de la derecha reaccionaria y de la izquierda marxista, por eliminarnos y desaparecernos como la más importante fuerza política democrática de Costa Rica.
El liberacionismo es libertad y compromiso dentro de una visión compartida del país que queremos, cuyas raíces socialdemócratas y cuyo desarrollo es la historia misma del Partido Liberación Nacional y del sello personal de sus distintos liderazgos, desde don Pepe hasta nuestros días con la Candidatura de LAURA a la Presidencia de la República. Todos y cada uno de nuestros líderes le han dado una impronta propia a la lucha sin fin.
Lo que no se vale y lo que no se puede hacer en este partido político que es del pueblo costarricense y de nadie más, es abandonar esa lucha sin fin o rendirse ante el poder de los poderosos, dentro y fuera del Partido Liberación Nacional. Los que lo han hecho o han fracasado o han llevado al país a grandes decepciones y retrocesos.
Bienvenidos a esta campaña electoral otros ciudadanos que no nos acompañaron en el pasado. Bienvenidos recibimos y con los brazos abiertos, igualmente, a los que se fueron y decidieron regresar. Este partido no es una logia, ni un club cerrado, ni una religión de elegidos. Este es un partido democrático y abierto, una trinchera de lucha por los mejores y más profundos intereses del pueblo y de Costa Rica. Este partido es de todas y todos los costarricenses de buena fe y de ideas democráticas y sociales.
En esta campaña electoral, llevamos como abanderada de la lucha sin fin a LAURA CHINCHILLA, una mujer capaz, honesta y firme. Ella se ganó este liderazgo y lo hizo en una convención abierta y democrática. Ha sido Diputada, Ministra de Seguridad Pública y Ministra de Justicia, pero sobre todo es un ser humano excelente y lleno de valores. Ella es hoy nuestra máxima dirigente y representa, en tal condición, no solo la historia misma del Partido Liberación Nacional y de sus diferentes liderazgos, sino los sueños y las esperanzas presentes de un mejor futuro para la mayoría de los costarricenses.
Seamos, entonces, consecuentes. Ha llegado la hora de cerrar filas. Ha llegado la hora de decir….¡A LA CARGA LIBERACIONISTAS!. A luchar todas y todos por la victoria electoral de febrero del 2010. Unidos todos, con entusiasmo y con fe, por Costa Rica, por el Partido Liberación Nacional y por LAURA CHINCHILLA.
Que solo se oiga un grito verde, blanco y verde de alegría y de batalla en todo el territorio nacional y que ese sea:
¡A LA CARGA LIBERACIONISTAS!
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